sábado, 23 de abril de 2011

Haz que repita

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Haz que repita

Tú ya has cumplido (y bien). Lo que ahora te apetece es darte la vuelta y dormir. Sin embargo, algo te dice que eso no es lo que ella espera. Para que puedas estar seguro de que seguirá teniendo sed de ti, tanto a corto como a largo plazo, hemos encuestado a 1.000 mujeres y les hemos preguntado qué era lo que realmente querían una vez calmada la pasión. Los resultados no fueron uniformes pero, en general, sí bastante sorprendentes. Sigue leyendo para seguir haciendo carrera tras el acto sexual.
Cálmala con una caricia
Lo más ansiado por las mujeres después del sexo es el contacto corporal, pero no nos referimos a un abrazo sudoroso, no. Según el estudio, las mujeres prefieren los besos y las caricias. Después del acto sexual, el cerebro reparte oxitocina por todo el cuerpo, la llamada hormona del tacto.

Haz lo siguiente
Evita las zonas más sensibles como los pezones, que durante el acto sexual pueden llegar a aumentar en un 25% su sensibilidad. Céntrate en la parte baja de la espalda. Dale masajes suaves y conseguirás que su subconsciente se convenza de que no te vas a marchar. Además, mejorarás el flujo sanguíneo en su región pélvica.

Ofrécele un segundo acto
Más de una cuarta parte de las mujeres quieren volver a empezar acto seguido. Esto se debe a que la sangre se retira más rápido del pene que de la vagina, de modo que la mujer mantiene la excitación por más tiempo. Durante el orgasmo, se activa el nucleus accumbens, conectado al sistema de recompensa cerebral. También existe actividad en la circunvolución anterior del cíngulo, vinculada al placer. Simplemente, quiere más de ti.

Haz lo siguiente
Evita las posiciones que ejerzan demasiada presión sobre el clítoris, que después del orgasmo estará especialmente sensible. Prueba a sentarte y colócatela encima. De este modo le darás el contacto y los besos que te pide.

Conquista su confianza con el diálogo
Lo que más feliz hace a casi una de cada cuatro mujeres es charlar. Para las mujeres, la conversación es una forma de confirmar la intimidad con su pareja. Durante el sexo existe un incremento de la actividad en la amígdala y en el hipotálamo, las zonas del cerebro responsables de procesar las emociones. Eso hace que sienta una mayor necesidad de reafirmación emocional.

Haz lo siguiente
Colócate detrás suyo y susúrrale al oído. Le parecerá que le estás contando un secreto y se relajará. Entonces, puedes empezar a decirle lo mucho que te ha excitado, para que vuelva entrar en el juego.

Recurre a las infusiones para disfrutar de más sexo
Parece extraño, pero más del 6% de las mujeres se mueren por una bebida caliente justo después del acto sexual, especialmente si implica que tú te levantes y se la prepares. Según los expertos, durante las relaciones sexuales la temperatura del cuerpo de la mujer aumenta, como respuesta a la estimulación del sistema nervioso autónomo. Así, cuando su cuerpo empieza a autorregularse tras el orgasmo, le apetece una bebida caliente para recuperar ese calor.

Haz lo siguiente
Prepara una infusión del amor. Te recomendamos una mezcla de manzanilla con efecto relajante, que además ayuda a regular el suministro de sangre a los órganos vitales, y regaliz, que al parecer aumenta la libido en un 13%.

Deshazte del televisor y caliéntala
El grupo más pequeño identificado en la encuesta quiere que enciendas el televisor después del acto sexual. Malas noticias. Si desea ver la televisión justo después del acto sexual es porque se ha distanciado de la experiencia y quiere desconectar de ti.

Haz lo siguiente Sacar el televisor de la habitación. Según un estudio, las parejas que no tienen televisor en el dormitorio tienen relaciones sexuales ocho veces al mes, mientras que las que sí lo tienen se quedan en cuatro.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Dios segun Albert Einstein

Este es un extracto de una conversacion entre Albert Einstein y el Primer Ministro de Israel, en cuanto el Primer Ministro le pregunta sobre si cree en Dios. 
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...y llegué a la conclusión de que la mayor parte de las historias de la Biblia no son más que narraciones míticas. Dejé de ser creyente casi de un día para el otro. Me puse a pensar bien en el asunto y me di cuenta de que la idea de un Dios personal es un poco ingenua, hasta infantil. 
-¿Por qué? 
- Por que se trata de un concepto *****pomórfico, una fantasía creada por el hombre para intentar influir en su destino y buscar consuelo en las horas difíciles. Como no podemos intervenir en la naturaleza, creamos esta idea de que la administra un dios benevolente y paternalista que nos escucha y nos guía. Es una idea muy reconfortante, ¿no le parece?. Creamos la ilusión de que, si rezamos mucho, lograremos que Él controle la naturaleza y satisfaga nuestros deseos, como por arte de magia. Cuando las cosas andan mal, como no comprendemos que un dios tan benevolente lo haya permitido, decimos que debe obedecer a algún designo misterioso y nos quedamos así más reconfortados. Pero eso no tiene sentido, ¿no le parece? 
- No cree que Dios se preocupa por nosotros? 
- Piense que nosotros somos una entre millones de especies que ocupan el tercer planeta de una estrella periférica de una galaxia mediana con miles de millones de estrellas, y esa galaxia es, ella misma, una entre miles de millones de galaxias de existen en el universo. ¿Como quiere que crea en un dios que se toma el trabajo, en esta inmensidad de proporciones inimaginables, de preocuparse por cada uno de nosotros? 
- Bien, la Biblia dice que Él es bueno y es omnipotente. Si es Omnipotente, puede hacerlo todo, incluso preocuparse por el universo y por cada uno de nosotros, ¿no?, - ¿Que Él es bueno y omnipotente? !Vaya idea absurda! Si Él es, de verdad, bueno y omnipotente, como pretende la Biblia, ¿por qué razón permite la existencia del mal? ¿Por qué razón ha dejado que se produjese el Holocausto, por ejemplo?. Si lo piensa mejor, los dos conceptos son contradictorios, ¿no?. Si dios es bueno, no puede ser omnipotente, ya que no logra acabar con el mal. Si Él es omnipotente, no puede ser bueno, ya que permite la existencia del mal. Un concepto excluye al otro. 
¿Cual prefiere? 
- Pues tal vez el concepto de que dios es bueno, creo. 
- Pero ese concepto tiene muchos cabos sueltos, ¿se ha fijado? Si lee la Biblia con atención, se dará cuenta de que no transmite la imagen de un dios benévolo, sino más bien de un dios celoso, un dios que exige fidelidad ciega, un dios que causa temor, un dios que castiga y sacrifica, un dios capaz de decirle a Abraham que mate a su hijo sólo para asegurarse de que el patriarca le es fiel? ¿Para qué, siendo Él bueno, esa prueba tan cruel? Por lo tanto, no puede ser bueno. 
- De acuerdo, dios no es necesariamente bueno. Pero, siendo el creador del universo, por lo menos es omnipotente, ¿no?. 
- ¿Seguro? Si es así, ¿por qué razón castiga a sus criaturas si todas forman parte de su creación? ¿No estará castigándolas por cosas de las que Él, en resumidas cuentas, es el exclusivo responsable? Al Juzgar a sus criaturas, ¿no se estará juzgando a si mismo? En mi opinión, para ser sincero, sólo podrá disculparlo su inexistencia. Además, si nos fijamos bien, ni siquiera la omnipotencia es posible, se trata de un concepto, también éste lleno de irresolubles contradicciones lógicas. 
- ¿Como es eso? 
- Hay una paradoja que explica la imposibilidad de la omnipotencia y que puede formularse de la siguiente manera: si dios es omnipotente, puede crear una piedra que sea tan pesada que ni Él mismo logre levantarla. ¿Se da cuenta? Justamente allí reside la contradicción. Si Dios no logra levantar la piedra, Él no es omnipotente. Si lo logra, tampoco es omnipotente porque no ha sido capaz de crear una piedra que le resultase difícil levantar. Conclusión: no existe un dios omnipotente, ésa es una fantasía del hombre en busca de consuelo y también de una explicación para lo que no entiende.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Solteros contra casados

¿Quién vive mejor? Los solteros o los casados. Los argumentos del eterno duelo, a examen.

Unos aseguran que viven más y los otros que lo hacen de forma más intensa. La verdad es que los solteros envidian la estabilidad de los casados y éstos las noches locas de los que pasaron de compromisos. ¿Qué hay de falso y de cierto en todos los mitos sobre la soltería y el matrimonio?

Pongamos un ejemplo, el caso de dos amigos, Javier y David. Javier vive con su novia, Sara, a la que adora. Se les ve felices. Hay noches que David, que es soltero por convicción (bueno, él dice que está firmemente comprometido con la poligamia), no puede evitar pensar en lo cómodo que sería despertarse a la mañana siguiente sin resaca al lado de una mujer como Sara. Se da la excusa de que él nunca ha encontrado a su Sara y que no se ha querido conformar.

El único compromiso que tiene es el que ha adquirido con su libertad. En cambio, Javier a veces se queda viendo una comedia romántica de las que le encantan a Sara y recuerda con añoranza el bullicio de la discoteca en la que ahora, previsiblemente, estará brincando su mejor amigo. Cada uno ha escogido una opción de vida, con la que se siente cómodo pero, en momentos concretos, es fácil jugar al: "¿qué hubiera sido de mi vida si hubiera tomado otra decisión?". Después, cada uno vuelve a su lugar, a su papel y defiende hasta la muerte las elecciones que ha tomado. Y ello nos lleva a un sempiterno debate entre qué es mejor: si tener pareja o estar solo. He aquí la verdad sobre los argumentos a los que solteros y casados suelen recurrir cuando se trata de defender su posición.

Los casados viven más

Según un estudio de la Universidad de Warwick (Reino Unido), realizado durante 20 años a 20.000 hombres, los casados viven una media de tres años más que los que decidieron quedarse solos. El estudio también descubrió que, además, ganan más dinero (unos 4.000 euros anuales de diferencia). Una de las principales razones por la que los casados son más longevos es que, al compartir los gastos, sufren menos situaciones de estrés. Y eso se traduce en salud a manos llenas.

Los solteros se apoyan en los amigos para suplir a la pareja

Muchas personas creen que los mejores amigos de los solteros no dejan de ser un placebo para esos momentos en los que les gustaría tener pareja. De eso, nada. "Lo que ocurre es que los solteros han tenido la oportunidad de mantener su círculo de amigos durante mucho más tiempo y eso ha creado un entorno muy rico. A menudo, los casados se dejan relaciones de amistad por el camino. Un soltero no busca a sus amigos para suplir carencias, sino que disfruta de ellos porque ha sabido mantenerlos en el tiempo y crear relaciones muy estrechas", explica la sexóloga asturiana Carolina Lombardía.

Los casados echan en falta su libertad
No es la libertad lo que añoran, sino el tiempo que ya pasó. Y eso también les ocurre a los solteros. La única diferencia es que los primeros pueden establecer un vínculo erróneo entre esa nostalgia del pasado y la decisión de tener una pareja. "En general, echamos de menos situaciones pasadas: la juventud, las posibilidades que se abrían ante nosotros... Hay un momento en la vida en el que nos damos cuenta de que ya hay muchas cosas que no vamos a hacer y entonces somos conscientes de las consecuencias que tienen las decisiones que hemos tomado", ilustra Lombardía.

Los solteros duermen mejor

En la Universidad de Viena (Austria) se hizo un test de inteligencia a dos grupos de hombres: unos dormían acompañados, otros lo hacían solos. Los primeros estaban más "atontados", por decirlo de alguna manera, mientras que los segundos rendían más. ¿La conclusión? La calidad del sueño se va afectada por la compañía y eso hace que la vigilia se resienta.

Los casados tienen menos estrés

Todo depende de cómo les vaya el matrimonio. Según un estudio realizado en la facultad de Medicina de la Universidad de Ohio (EE.UU.), cuando un matrimonio está bien avenido, los cónyuges tienen los niveles de cortisol (la hormona responsable del estrés) por los suelos. En cambio, cuando van mal dadas, esa hormona se pone por las nubes, superando de largo a los solteros.

Los solteros esperan encontrar a la persona ideal
Hay solteros que han decidido serlo. Pero también hay otros que ponen como excusa que no han encontrado a la persona ideal con la que compartir su vida. "Hay posturas que son lógicas cuando se tienen 17 años. En ese momento, por ejemplo, uno quiere experimentar mucho y esperar a comprometerse. Pero cuando ese argumento lo mantiene alguien de 30 o 40 años es que algo falla. A esa edad no es necesario experimentar tanto. Aquí es cuando se empieza a emplear la excusa de no haber encontrado a la persona ideal, para seguir viviendo relaciones pasajeras", revela Lombardía.

Los casados están más gordos

Según un estudio que se practicó a 8.000 estadounidenses durante cinco años, los que lucían anillo engordaron 3 kilos más que los que no lo llevaban. Los solteros cuidan más su aspecto porque tienen que seguir siendo atractivos si no quieren pasar demasiadas noches solitarias. Las mujeres casadas engordaron una media de 4 kilos más pero, en este caso, parece que la razón es que se acostumbraron a seguir la dieta de sus maridos, que era mucho más grasa que la que tenían antes de pasar por el altar.

Los solteros se arrepienten a veces de serlo
"No tiene por qué ser así. Dependerá de la personalidad de cada uno. Pero, en general, si un soltero es extrovertido y capaz de establecer relaciones, no tiene por qué arrepentirse de su situación", explica Carme Freixa, psicóloga especializada en terapia sexual y colaboradora del programa "Ya te digo" de Antena Neox.

Los casados se aburren de estar en el sofá con sus parejas

A los solteros les puede parecer que no hay nada más aburrido que pasar el sábado por la noche tendido en el sofá con la mujer que ves todos los días. Pero esa, precisamente, es una de las cosas buenas que tiene una relación. "Esas situaciones se dan cuando se ha creado un vínculo emocional y ya no es necesaria la seducción permanente. Uno puede estar relajado, sin tener que brindar siempre su mejor cara y eso ayuda a conseguir el equilibrio psicológicos y aporta una sensación de comodidad", asegura Freixa.

Los solteros se sienten más solos
"El miedo a la soledad es algo que nos inculcan desde pequeños, porque vivimos en una sociedad gregaria. Muchos casados pueden experimentar momentos de soledad, por muy acompañados que estén. Y serán los mismos, seguramente, por los que pasen los solteros", explica Lombardía.

Los casados son más dependientes

Un tipo soltero es capaz de escoger sus mejores galas sin consejo. Una mujer soltera, seguramente, puede colgar un cuadro o arreglar un circuito eléctrico de su casa sin ayuda de nadie. Está claro que son más independientes... pues no. Esas capacidades también las tienen los casados, simplemente es que han dejado de emplearlas. "Cuando vives en pareja, cada uno se especializa en un área de decisión en la que se siente más cómodo y así se delegan las tareas", comenta Freixa. Es verdad que cuando uno deja de practicar algo, cuesta más volver a hacerlo. Pero ello no significa que sea imposible o que esa persona sea más dependiente que otra.

Los solteros se maltratan más el hígado

Según un estudios del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades Norteamericano, los casados fuman menos y consumen menos alcohol que los solteros, viudos o divorciados y, por tanto, son menos propensos a padecer ciertas enfermedades.

Los casados renuncian a más cosas
Es cierto que la convivencia exige ciertos pactos y que no se puede seguir pensando en singular. Pero esas renuncias no suelen ser nunca demasiado costosas. Sin embargo, sí que hay una tendencia en culpa a la relación de renuncias que no tienen que ver con el estado civil. "A veces renunciamos a metas que nos marcamos en la vida por diferentes razones. En general, pensamos que ya las conseguiremos y el tiempo va pasando. Es fácil, en una situación así, culpar a la relación de no haber realizado lo que queríamos. Pero muy en el fondo, sabemos que es una excusa", asevera Lombardía.

Los solteros tienen más sexo
Ni siempre están ligando ni están rodeados de chicas disponibles a todas horas. Es probable que tengan más variedad, pero no mayor cantidad. A cierta edad, además, el conocer a chicas se complica más y la competencia con las nuevas generaciones resulta feroz.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Lo hacemos... y a dormir

Un revolcón a las tantas es el mejor narcótico para los hombres

Pero resulta que el sexo entre las sábanas (y a las tantas) sólo nos beneficia a nosotros. Ellas, de hecho, se llevan la peor parte. Según un estudio realizado por la Unidad de Alteraciones del Sueño del Hospital General de Cataluña, el sexo es positivo para el hombre antes de dormir porque, después de alcanzar el orgasmo, se acelera en él el proceso de descanso. Para la mujer es otro cantar. Ella permanece más tiempo estimulada y llega más tarde a la relajación. Por cierto, ¿sabías que una de las mejores formas de despertase es con besos y caricias? Al parecer, los mimos matutinos ayudan en la transición del sueño profundo al superficial. En esto de salir del reino de Morfeo y entrar en el de Eros, el estudio asegura que los argentinos, brasileños y españoles son los que más se despiertan con esos dulces estímulos mientras que los japoneses apenas tienen ese hábito.

En cuestión de sexo, menos es más.

Respira, amigo. No tienes que invertir toda la noche para dejarla satisfecha. Olvídate de batir records: según un estudio de la Universidad de Pennsylvania (EE.UU.) una buena sesión de sexo dura entre 3 y 13 minutos. "La mayoría de la gente piensa que lo ideal son 15 0 20 minutos", asegura el autor del estudio, "pero con nuestra encuesta hemos comprobado que el sexo que supera los 13 minutos está considerado como demasiado largo por las mujeres". Pero tampoco te aceleres: déjate el cronómetro en el cajón de la mesilla, que tampoco es plan.

jueves, 26 de agosto de 2010

Colombia - El riesgo es que te quieras quedar

Colombia, Tomar el Riesgo De Conocerla

COLOMBIA ES PASION

Colombia lejos de ser el mejor pais para vivir


La revista Newsweek publicó el ranking de los mejores 100 países del mundo para vivir, encabezado por Finlandia. En América Latina, Colombia está en el puesto 61 y solo se encuentran por debajo Ecuador, Venezuela y Bolivia.
La revista Newsweek publicó la semana pasada el ranking de los mejores 100 países del mundo para vivir. La lista la encabezan Finlandia, Suiza, Suecia, Australia y Luxemburgo.

Estados Unidos se encuentra en el puesto 11, y fue superado por su vecino Canadá, que está en el 7, y otros países europeos como Noruega (6), Holanda (8) y Dinamarca (10).

En América Latina, el país que mejor le va es Chile, que se encuentra en el número 30. Colombia por su parte, se encuentra bastante rezagado en la lista, en la posición 62. La mayoría de países de la región se encuentran por encima de Colombia: Panamá (41), Perú (42), Uruguay (44), México (45), Argentina (46) y Brasil (48).

Ecuador, Venezuela y Bolivia fueron los países sudamericanos que más abajo quedaron en el ranking. Se ubicaron en los puestos 70,71 y 77, respectivamente. A estos países no les fue bien en materia de dinamismo económico.

Los africanos quedaron en la cola. Los últimos cinco puestos fueron para Uganda, Zambia, Camerún, Nigeria y Burkina Faso.

El objetivo de la revista con este listado era responder a la pregunta hipotética: ¿Si usted hubiera nacido hoy, cuál país le proporciona mayores oportunidades para tener una vida sana, segura, razonablemente próspera y con una mayor movilidad?

Para esto, se utilizaron cinco categorías de medición:niveles de educación, salud, calidad de vida, competitividad económica y situación política.

http://www.finanzaspersonales.com.co/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=731

Haz que tu relacion dure


Si ella te gusta y quieres que la cosa vaya a más, vas a tener que trabajártelo, amigo. La primera impresión cuenta, pero lo que viene después es aún más importante.

Piensa que una relación personal es como un torneo de golf. Cada swing es decisivo. La preparación es importante. El momento de contacto con la pelota es crucial. No obstante, la clave de tu éxito está en un detalle que muchas veces se pasa por alto: el seguimiento. Es cuestión de paciencia y compromiso, dos palabras que no son muy habituales en nuestro vocabulario, pero que en esta ocasión pueden darnos la clave del éxito. Independientemente de las circunstancias (ya sea la primera cita, la primera noche en tu casa o el momento en que te presenta a sus padres), no bastará con que juegues bien en el momento preciso. Deberás tener en cuenta cómo ella percibe cada uno de tus pasos, para poderte avanzar en tu siguiente movimiento.

Diferencias entre hombres y mujeres

"Vosotros los hombres entendéis las relaciones como una serie de etapas que se tienen que ir superando, como si se tratara de una escalera y uno tuviera que ir subiendo los peldaños. Necesitáis situaros: ¿soy un amigo? ¿soy un rollo? ¿soy una posible pareja?", comenta Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona.

En cambio, las mujeres no suelen tener la necesidad de ir alcanzando objetivos. "Ellas son mucho más conscientes de su capacidad de seducción y no se fijan metas. Pero para sentirse a gusto, deben notar que son las ?elegidas?, que se han convertido en el centro de atención de él, al menos cuando están a su lado", asegura Molero.

Esto lleva a malos entendidos. En ocasiones, a ti te basta con alcanzar un logro: la primera cita, el primer beso, la primera vez que te acuestas con ella... Si has llegado ahí, es porque significa algo, ¿no? Pues parece que para ella, no. Puede haberte besado porque en ese momento le apetecía, pero si no refuerzas la intimidad creada en ese momento, de poco te va a servir.

Vuestra primera cita

Habéis pasado una noche fantástica juntos y ahora quieres demostrarle que te gusta de verdad. Vale, pero no te excedas. No corras a agregarla como amiga en Facebook. "Ser empalagoso o agobiante en las primeras etapas es muy negativo", señala Molero.

Siguiente paso: las cosas han ido bien, pero aún no es el momento de cantar victoria. "No puedes dar por hecho que volveréis a quedar. Aún no sabes lo que está buscando ella y no puedes presuponer que es lo mismo que tú quieres. Lo mejor es esperar un par de días para llamar y volver a negociar una nueva cita", explica la sexóloga asturiana Carolina Lombardía.

Siguiente paso: "Lo mejor en estos casos es enviar un SMS o un e-mail diciendo que te gustaría seguir conociéndola", aconseja Molero. Así abres una puerta sin dar nada por sentado.

El primer beso


Es un punto básico en la relación, es una forma automática de pasar de la "zona amigo" a la "zona ligue". Todo lo que ocurra antes del beso, por muy especial que sea, puede ser interpretado como amistad. Sin embargo, una vez has dado el beso, está claro que los dos estáis abiertos a algo más. "Al añadirle un componente erótico a la amistad, se puede plantear una relación", aclara Molero. El beso no sirve para dar nada como seguro, pero te allana el camino que os puede o no llevar a otro estadio.

¿Y cómo llevarlo a cabo? Por muy tópico que suene, sigue imponiéndose el beso en la puerta de casa, a modo de despedida. "Nunca pasa de moda: crea expectativas e ilusión y, además, te vas a dormir con una sonrisa", explica la sexóloga.

Siguiente paso: no creas que al día siguiente puedes darle un morreo a modo de saludo. Sí que puedes tener una actitud más cercana, como tocarle la cintura cuando la saludes o permitirte pequeñas libertades. Tendrán que venir más besos, para no moverte de la zona que has conquistado, pero no debe descubrir la ansiedad que sientes porque eso ocurra.

La primera vez que os acostáis

Lo más difícil es decidir cuándo. "Existe la idea de que para demostrar que eres desinhibido tienes que hacerlo en la primera cita. Pero si ella te gusta en serio, ambos os sentiréis más seguros si vais más despacio. Lo que ocurre es que el miedo de defraudar al otro y la falta de confianza para poner el tema encima de la mesa provoca que a veces las primeras relaciones sexuales no sean satisfactorias", explica Molero.

Carolina Lombardía también aconseja que se espere un poco. "Alargar el cortejo hace ganar seguridad y evita arrepentimientos", explica. Según esta especialista, antes de saltar a la cama, deberíamos haber tenido unas cuantas citas. La clave no está tanto en el número, sino en la variedad. "De noche todos parecemos más atractivos, pero también está bien conocer a la otra persona en un plan que suponga compartir una afición: ir al cine, pasear, ver una exposición...", recomienda Lombardía.

Siguiente paso: si has seguido los consejos anteriores, la situación es bastante fácil. Ya has construido algo a lo que volver, una relación que se basa en veros de vez en cuando y hacer cosas que os apetecen. Así que no se darán situaciones violentas porque tienes un entorno en el que los os sentís cómodos. Y eso es algo que debes respetar. Seguramente, cada vez os entrarán más ganas de pasar más tiempo sin salir de la habitación. Pero si de buenas a primeras, ella ve que tras la relación sexual, ya no tienes ningún interés en hacer otro plan, seguramente se sentirá molesta. Y, otra cosa, un sms diciendo lo mucho que te ha gustado siempre es bien recibido.

Un regalo sorpresa por su parte


Todo el mundo sabe decir: "Gracias? ¿Cómo sabías que me gustaba?". Si quieres ir más allá, reconoce el esfuerzo que ella ha puesto en el mero acto de regalarte algo, independientemente de cuál sea el obsequio. Si se trata de una etapa inicial de la relación, pensar en un regalo para ti puede haberle provocado nervios y mareos durante tres días. E incluso si lleváis varios años juntos, si te limitas a darle las gracias y seguir con lo que estabas haciendo, la dejarás hecha polvo. "De todas formas, si no te gusta, deberás decírselo, valorando en todo momento que te haya hecho un regalo. El problema es que si te callas, creas un precedente muy peligroso. Ella se va a seguir haciéndote regalos de ese palo y tarde o temprano, se convertirán en una arma arrojadiza. Al principio de la relación, con mucho tacto, tenemos que ir educándonos en los gustos del otro", recomienda Lombardía.

Siguiente paso: dile por qué es importante para ti su regalo y pregúntale qué la llevó a escogerlo para ti.

El día en que te presenta a sus padres


Si sus padres comparten el pan contigo, es porque te aceptan como progenitor de sus nietos. A pesar de semejante perspectiva, deberías controlar mucho lo que dices. "Es importante no hablar demasiado, porque acabarías contando cosas que no deben saber. Es importante guardar las reglas de cortesía, que te permitirán no ser ni demasiado familiar ni excesivamente servil, que son lo dos defectos más comunes en este tipo de situación", considera Lombardía. También deberías evitar los comentarios acerca de su hija o las frases en futuro sobre ella. Te arriesgas a que te acusen de creer que la conoces mejor que ellos o a que ella se mosquee porque estás revelando una parte de su personalidad que no le gusta que ellos conozcan.

Siguiente paso: justo después de la cena, dile a tu novia: "Son muy divertidos. Me ha encantado conocerlos." Ella marcará el ritmo de vuestros siguientes encuentros y bastará con ver tu buena predisposición para que se quede tranquila. Habéis superado otra prueba.

Tus peores meteduras de pata

Volvéis a casa en coche después de salir a cenar con unos amigos tuyos y tu novia empieza a mosquearse. Cada vez está más cabreada. ¿Es que no la has incluido en la conversación lo suficiente? ¿O es que el tema no le interesaba en absoluto? Tú eres quien debe interpretar su estado de ánimo y tomar aire para estar seguro antes de enfrentarte al problema con un abierto y benigno: "¿Quieres que hablemos?". Si te pregunta por qué lo dices, dile que parece preocupada y que, si algo va mal, te gustaría solucionarlo.

Siguiente paso: una vez que te haya comunicado el motivo de su malestar, reconoce que te has equivocado de manera rápida y contundente; así dejará de hacerte boicot. A las mujeres les encanta que los hombres reconozcan que han hecho algo mal, siempre que no lo comenten con sorna. Dile que te gustaría solucionarlo. Más adelante puedes matizar lo que sea, porque también tendrás que alegar tus razones. Pero con esa primera entrada, ella estará más dispuesta a escuchar tus argumentos.